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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Visitas guiadas a La Ruta de la Seda: Antiguos tejidos chinos

El MNAD está de enhorabuena. Si hace tres semanas os invitábamos a visitar la exposición La Ruta de la Seda: Antiguos tejidos chinos, hoy os animamos a descubrirla a través de las palabras de Sara Ruiz Salvador. Sara, Licenciada en Bellas Artes, nos traslada en el tiempo para conocer todos los secretos de esta fascinante exposición.
Las visitas, para grupos y gratuitas, tendrán lugar los martes y jueves por la mañana y los jueves por la tarde, previa reserva en el 91 532 64 99 Ext. 303 (de 10:00 a 14:30 de lunes a viernes). 

En ad+ hemos querido hablar con Sara para que nos adelante qué vamos a ver:


Sara, en tu preparación de la visita, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención?
La complejidad de los tejidos. Es impresionante la calidad de la técnica con las que están hechos y gracias a eso que se hayan conservado en ese estado después de tantos siglos.

¿Qué va a ver la gente que haga la visita?
No sólo va a ver, sino que también tendrá la oportunidad de tocar seda salvaje. Todas las piezas son arqueológicas, testigos del intercambio cultural entre Oriente y Occidente. En concreto gracias a la Ruta de la Seda, que se inició en el siglo VI a.C.

¿Cuánto dura la visita?
La visita dura 30 minutos, en los que los visitantes descubrirán las propiedades de la seda, el por qué fue el principal producto de exportación chino y cómo ha fascinado al hombre desde la Antigüedad hasta hoy en día.

¿Destacarías alguna pieza en especial? ¿Por qué?
Hay un tejido en el que aparece un caballo alado. Este "pegaso" puede pasar desapercibido, pero a mí me ayuda mucho a entender el intercambio e influencias entre las culturas reflejados en los motivos decorativos.

¿Por qué animas a la gente a venir?
Es una exposición excepcional, una oportunidad única de ver algunas piezas que salen por primera vez de China. Invito a la gente a que venga a descubrir uno de los secretos mejor guardados del mundo, en el cual existen anécdotas y curiosidades que estoy segura de que les van a encantar.

Esta es una ocasión única para poder disfrutar de estos tejidos, ¡no la dejéis escapar!


jueves, 25 de octubre de 2012

La ruta de la seda. Antiguos tejidos de seda chinos.

El MNAD sigue de estreno. Si el jueves pasado abrimos nuestras puertas para inaugurar la exposición NowHereFinland 2012. Diseño Ecológico Finlandés, hoy lo haremos para acoger en las salas de la primera planta la exposición La ruta de la seda. Antiguos tejidos de seda chinos. Bajo este sugerente nombre se mostrarán piezas extraordinarias  provenientes del Museo Nacional de la Seda China en Hangzhou. 

El término Ruta de la Seda lo acuñó el alemán Ferdinand Freiherr von Richthofen en 1877. Con él se refería a la red de rutas comerciales que se extendió desde Asia hasta Europa desde el siglo VI a.C hasta el siglo XV. A través de ella circulaban gran cantidad de productos: oro, plata, porcelana, piedras preciosas, marfil, lacas, especias y muchos otros productos entre los que destacaba, por su exotismo y lujo, la seda. Pero no sólo se intercambiaban bienes materiales. Junto a ellos viajaban conocimientos, técnicas e influencias artísticas y religiosas. Era, además de una red comercial, una inmensa red cultural.
Lo que no se transmitía era uno de los secretos mejor guardados - y más anhelados - a lo largo de los siglos: el secreto de la seda.

La forma de producción de esta elegante fibra natural era conocida solo por los chinos, que la guardaban con celo. El cultivo de seda se denomina sericicultura y es un proceso complejo. Los gusanos de seda ponen sus huevos en un papel especialmente preparado para ello. Cuando los huevos eclosionan las orugas comienzan a alimentarse exclusivamente con hojas de morera. Cinco edades y cuatro mudas después el gusano comienza a elaborar el capullo de seda. Su objetivo: la metamorfosis. Sin embargo, a muy pocas se les permitirá convertirse en polillas. La mayoría de los capullos son cocidos en agua y después cepillados en busca de los filamentos. Varios filamentos de distintos capullos se combinan después para formar un hilo (a este proceso se le conoce como devanado). Los hilos se organizan en dos tipos: los de urdimbre y los de trama. La urdimbre se distribuye para ser tendida en el telar y los hilos de trama se enrollan en bobinas. Finalmente, los tejidos resultan de entrecruzar los hilos de urdimbre con los de trama. 

Los tejidos de seda se elaboraron por primera vez en China hace más de cinco mil años. En sus inicios el uso de la seda se reservaba para el Emperador y sus más allegados. Pronto fue extendiéndose su producción y se convirtió en un producto clave del comercio internacional. Sus cualidades y su belleza hicieron de ella uno de los bienes más codiciados.
El MNAD se enorgullece de poder mostrar más de medio centenar de piezas, desde el siglo I d.C. hasta el siglo XIX.  Tejidos planos y también túnicas, calzados, telas y tocados inundarán de belleza las vitrinas del museo.



La exposición ha sido organizada por la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes y ha sido fruto de la colaboración del MNAD, la Embajada de la República Popular de China en España, el Centro Cultural de China en Madrid, el Departamento de Cultura de la Provincia de Zheijian y el Museo Nacional de Seda de China.  Esta exposición se inserta dentro del marco de actividades del 2012 Año del Diálogo Intercultural Unión Europea-China y se podrá disfrutar de ella hasta el próximo 23 de diciembre de 2012. ¡Os esperamos!


jueves, 16 de agosto de 2012

Lo que la colección esconde (IX): William Morris

William Morris nació en Walthamsow, en las afueras de Londres, en 1834. Perteneciente a una familia acomodada estudió arquitectura, arte y religión en la Universidad de Oxford.

Morris fue un hombre polifacético, artesano, diseñador, impresor, poeta, escritor, político y pintor, al que le desagradaba la nueva Inglaterra industrializada, la situación en la que quedaban los trabajadores - especialmente los artesanos - y los productos ofrecidos al mercado por esta nueva industria.  Amaba la belleza y la naturaleza y despreciaba la fealdad que le rodeaba. Buscaba en el pasado una nueva utopía de comodidad y belleza. Pensaba que un arte hecho por el pueblo y para el pueblo constituye la felicidad de quien lo hace y quien lo usa.

William Morris
Con la idea de recuperar el espíritu de las artes y los oficios de la época medieval, en 1861 fundó, junto con Charles Faulkner, Dante Gabriel Rossetti, Burne-Jones, Madox Brown, Peter Paul Marshall y Philip Webb la empresa Morris, Marshall, Faulkner & Co. En 1875 la compañía pasa a llamarse Morris and Co, con Morris como único propietario.
También se interesó por la imprenta y la tipografía, lo que le llevó a crear Kelmscott Press en 1891.
Todas las iniciativas que llevó a cabo para revalorizar las artes decorativas se identifican con el movimiento Arts and Crafts, del que se considera a Morris fundador.
A través de sus empresas Morris ofreció al mercado una amplia variedad de productos: mobiliario, azulejos, papeles pintados y diversas producciones textiles.

Además de crear patrones durante casi 20 años, Morris llegó a conocer en profundidad todas las técnicas textiles comercializadas por su empresa y casi todas las fases del proceso de trabajo, conocimiento éste que consideraba básico para el artesano.
Morris eligió el telar manual jacquard frente al telar mecánico y prefirió los tintes vegetales a los nuevos tintes sintéticos. Le fascinaban los tejidos históricos - principalmente terciopelos del siglo XV - y exóticos. Recuperó procedimientos de tintado tradicionales de origen vegetal y se inspiró en la naturaleza y los paisajes que le rodeaban.

Morris recuperó el estampado con bloques de madera, en ese momento no olvidado, pero sí desbancado por la producción industrial. Este método de estampado en el más antiguo, básico y costoso y sus resultados son altamente artísticos.
Los esquemas decorativos propuestos por Morris se basaban casi siempre en dos construcciones básicas: la "red", formada por varios diamantes proporcionales, y la "rama", basada en una línea diagonal, más frecuente a partir de 1883.
En  la colección permanente del MNAD se conservan algunos de los diseños creados por Morris. El que hoy mostramos aquí recibió el nombre de Cray.


CE24091
Cray fue el diseño más complejo y caro de Morris y requirió 34 bloques de madera para la impresión manual, que se produjo en Merton Abbey en 1884.
En del MNAD se trata de un fragmento textil de algodón de 101 x 98 centímetros estampado en colores crema, salmón, gris, verde y negro sobre fondo de algodón en su color.
El fondo está decorado con pequeñas florecillas que cubren toda la superficie. Por encima se pueden observar peonias, tulipanes y hojas de acanto.
La decoración es en "rama". El fragmento conserva los orillos (Orillo: orilla del paño o tejido en piezas, hecho, por lo regular, en un hilo más basto y de uno o más colores) de algodón en su color.
Recibe su nombre por el río Cray, afluente del Támesis, quedando patente así el amor de Morris por la naturaleza. Y es que para él La belleza mezclada con la invención, fundada en la observación de la naturaleza, es la fuente principal del diseño decorativo. Si no es bello no tiene derecho a existir; si no es invención se hace aburrido; si no está fundado en la observación de la naturaleza difícilmente puede ser bello o inventivo. Puede llegar a ser simplemente extraño y monstruoso cuando se separa de la naturaleza.