Banner

Mostrando entradas con la etiqueta fiesta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fiesta. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2013

Lo que la colección esconde (XXI): Mantón de Manila

Se acerca una de las fiestas más populares de Madrid, la de San Isidro. Con ella, las calles de la ciudad se inundan de verbenas, rosquillas, churros y cómo no, de chulapos y chulapas. Una de las prendas indispensables del traje de chulapa es el mantón de Manila, de los que el MNAD, como no podía ser menos, conserva varios ejemplares, y entre ellos, este precioso que os mostramos a continuación.

CE20976

Se trata de un mantón de Manila cuadrangular realizado en el siglo XIX, de seda, con bordados de hojas y flores entrelazadas, entre las que se encuentran peonías, dalias, crisantemos, tulipanes y hasta nenúfares.

Esta prenda toma su nombre de la ciudad de Manila, la capital de la antigua colonia española de Filipinas, en donde se embarcaban gran cantidad de productos del Lejano Oriente para traerlos a España, entre los que se encontraban estos mantones. Sin embargo, el origen de esta prenda, no está en Manila, sino en China, donde se realizaban en seda y se bordaban a mano, en un principio con motivos típicamente chinos como dragones, bambúes y pagodas y que más adelante debido a las preferencias españolas, van sustituyéndose por otros más típicos de nuestra zona como flores, pájaros y macetas.

Sobre sus dimensiones es curioso mencionar que debía, por lo menos, cubrir toda la espalda y llegar al extremo de cada brazo cuando éstos se ubican en posición de cruz. En concreto, éste mide más de 2 metros de lados y sus flecos 44 cm. Hay que señalar que los primeros mantones de Manila no tenían flecos, fue en España cuando se añadieron creando así el mantón que hoy conocemos.

En cuanto a su relación con la ciudad de Madrid y con lo "castizo", hay que decir que esta prenda tuvo mucho auge tanto en Sevilla como en Madrid. Pero es en el Madrid del siglo XIX cuando pasa a ser una prenda popular para los días de festejos, conviertiéndose en algo normal y esencial en la indumentaria castiza de las madrileñas, creando el traje de chulapa que llega hasta nuestros días.
Así que ya sabéis, envolvéos en un mantón de alegres colores, colocáos un clavel en el cabello y a disfrutar de las fiestas madrileñas... ¡¡que viva San Isidro!!